A la vista del extraordinario éxito de la Fiesta del Cine, esta parece ser la cuestión que se debe responder y nadie menciona. Los titulares de los principales periódicos certifican la afluencia masiva de espectadores ante la reducción de precios:
"Los cines de España, desbordados por los precios populares"
http://cultura.elpais.com/cultura/2013/10/22/actualidad/1382436428_626235.html
"No se veía una cola así en los cines desde el estreno de 'Doctor Zhivago'"
http://www.abc.es/cultura/cine/20131023/abci-fiesta-cine-reacciones-cineastas-201310222129.html
"No se veía una cola así en los cines desde el estreno de 'Doctor Zhivago'"
http://www.abc.es/cultura/cine/20131023/abci-fiesta-cine-reacciones-cineastas-201310222129.html
"Si el cine fuera barato..."
Todos ellos plantean el debate que se ha abierto sobre la
conveniencia o no de reducir el precio de las entradas. Sin embargo, ninguno nombra ese concepto tan
conocido por los estudiantes de economía: la
elasticidad precio de la demanda.
Esa es la cifra que deben centrarse en conocer. No obstante, la intuición va en la buena dirección:
“En la Federación de Cines de España (Fece) dicen que no existe un estudio que analice si los dueños de las salas (y con ellos, los productores y los distribuidores) ganarían más dinero vendiendo las entradas a cuatro euros y multiplicando por X la afluencia del público. "Pero es que eso depende de muchas cosas".”
LUIS ALEMANY, "Si el cine fuera barato...", El Mundo, 22/10/2013
La
demanda de cine depende de muchos factores tal y como recoge una función de
demanda, pero eso no impide calcular
cuál es la influencia de uno de los factores: eso es precisamente lo que se trata
de medir con las distintas elasticidades. Si la demanda-precio es elástica, como parece, los ingresos de los dueños de las salas aumentarían si se redujese el precio.

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