El bienestar de las gallinas deja a España sin huevos
Por Carlos Peraita
Sin la intención de generar alarma social, pretendo recoger la noticia publicada por diversos periódicos de que “los huevos se encarecen hasta un 43% por la obligación de ampliar las jaulas” (de las gallinas). Aunque un periódico navarro me ha proporcionado el titular. No obstante, puede verificarse que la producción de huevos ha ido disminuyendo en España debido a los efectos de una directiva europea de Bienestar Animal que, en el apartado “2.3.1 Gallinas ponedoras”, establece una normativa sobre el bienestar de los animales en la granja. El 1 de enero de 2012 entró en vigor la utilización de jaulas acondicionadas que permiten más espacio para las gallinas ponedoras con una densidad un 36% menor.
En la práctica, esta normativa comunitaria ha obligado a los avicultores españoles a realizar inversiones en modificar sus instalaciones y las jaulas de estas aves que, según las últimas estimaciones, superan los 600 millones de euros. Como resultado de lo que algunos expertos no han dudado en calificar de “gimnasio de las gallinas”, el total de ponedoras en España se ha reducido un 23%, al pasar de un máximo de 52 millones de gallinas en 2004 a 40 millones en 2012. Muchos avicultores han tenido que ajustar el número de gallinas a la densidad que ahora deben tener en las jaulas para cumplir con la legislación.
A fin de cuentas, producir huevos con esta nueva normativa de Bienestar Animal ha supuesto un incremento de los costes de entre el 15 y el 20% por docena de huevos. Además, la producción ha descendido un 11,25% desde 2004 hasta alcanzar las 820.000 toneladas de huevo en cáscara del año pasado. El aumento de costes y la reducción de la oferta han generado un aumento en el precio de los huevos durante los primeros meses de 2012 entre un 22,78% y un 43,22%, según tamaño. Este efecto se ha sentido en toda la Unión Europea: se estima que los productores europeos han recortado su producción entre un 10% y 12% en los últimos meses.
A fin de cuentas, producir huevos con esta nueva normativa de Bienestar Animal ha supuesto un incremento de los costes de entre el 15 y el 20% por docena de huevos. Además, la producción ha descendido un 11,25% desde 2004 hasta alcanzar las 820.000 toneladas de huevo en cáscara del año pasado. El aumento de costes y la reducción de la oferta han generado un aumento en el precio de los huevos durante los primeros meses de 2012 entre un 22,78% y un 43,22%, según tamaño. Este efecto se ha sentido en toda la Unión Europea: se estima que los productores europeos han recortado su producción entre un 10% y 12% en los últimos meses.

En resumen, los productores han tenido que planificar una nueva dimensión para sus granjas, han realizado cuantiosas inversiones de adaptación para intentar mantener su cuota de mercado y, desafortunadamente, muchas granjas han tenido que cerrar al no poder afrontar los costes de las mejoras del bienestar de las gallinas. El precio de los huevos ha subido y se esperan aumentos en los próximos meses. Es debido a que los distribuidores negocian los precios con los productores en las lonjas con carácter mensual y trimestral (¿hay un mercado de futuros de huevos?) y el precio final todavía no refleja la subida de la cotización en origen.
Nos enfrentamos a una escasez de huevos. Quizá por ello se entienden las palabras del presidente de Inovo, empresa productora de ovoproductos, quien afirma con buen criterio: "es cierto que el bienestar animal tiene un coste, y eso hay que sufragarlo todos, no sólo el avicultor o el industrial, sino también el consumidor".

En este futuro lúgubre para la industria del huevo, surgen las iniciativas de los emprendedores. Por ejemplo, Huevos Roig ha desarrollado un modelo de negocio basado en productos que provienen únicamente de gallinas en libertad: ha sido bautizado como Gallinas Felices. Las gallinas se crían en libertad, sin jaulas desde el primer día de su vida y su alimentación se basa en productos naturales sin grasa animal y con un mínimo de 60% de cereales. La noticia aparecida en Infocarne.com indica que “Huevos Roig se convierte así en la primera marca española que contribuye al bienestar de las gallinas a través del desarrollo de una avicultura sostenible, apostando por un cambio de modelo productivo que hará que a partir de ahora el 100% de la producción de la empresa proceda de gallinas camperas y criadas en suelo”.
PD: No tengo claro lo del aumento del bienestar de las gallinas ponedoras. Según el tipo de función de bienestar que utilicemos hay que hacer números. Todo depende de la proporción en la reducción del número de gallinas, más felices, y del aumento en su esperanza de vida.
Para que tenga algún interés docente adicional, los estudiantes de microeconomía deberían reflexionar sobre las siguientes cuestiones:
(A) Determina la elasticidad de la demanda de huevos en España.
(B) El efecto de las nuevas jaulas con mayor espacio para las gallinas ponedoras, aumenta el coste fijo de las empresas avícolas?
(C) Si has contestado afirmativamente a (B), ¿Qué efectos tiene sobre el número de empresas y la oferta de la industria?
(D) la industria de los huevos se encuentra más cerca de ser perfectamente competitiva que de ser un oligopolio, excepto que la Comisión Nacional de la Competencia nos diga que los avicultores llevan a cabo prácticas colusivas. Razone su respuesta (si procede).
(E) ¿Tiene futuro la industria nacional de huevos o, debido a que algunos países no pertenecientes a la Unión Europea mantienen legislaciones poco favorables al bienestar de las gallinas ponedoras (por no hablar de su normativa sobre seguridad e higiene en el trabajo), compraremos (¡con perdón!) huevos chinos?

