jueves, 12 de julio de 2012

Los efectos de los diez "recortazos" en España


Ayer el Presidente del Gobierno anunciaba en el congreso de los diputados “nuevos recortes” con el objetivo de ajustar 65.000 millones de euros en los próximos dos años y medio. Para ello, el ejecutivo ha anunciado 10 medidas económicas que principalmente se resumen; en una subida de los impuestos (IVA) del 18 al 21%, una contención del gasto público a través de la reducción del salario de los funcionarios y desempleados y un recorte del presupuesto a algunas instituciones públicas. Ante estas medidas se deduce que la prioridad del gobierno es la reducción del déficit público (Ingresos públicos – Gasto Público <0) y no el desempleo. Para entender esta afirmación, nos centramos en el modelo keynesiano en el que la oferta de una economía es igual a la demanda interna, y a la vez la demanda interna es igual al consumo, más inversión, más gasto público más el sector exterior (Exportaciones – Importaciones).

Producción de un País (PIB)
=
Demanda Interna
=
Consumo (renta disponible)+ Inversión (tipo de interés) + Gasto Público + Sector Exterior (exportaciones-importaciones)

Cuando un gobierno decide llevar a cabo una política fiscal contractiva y reducir el gasto público y/o subir los impuestos, esto supone como indica la teoría económica, una reducción del déficit publico pero a costa de reducir el nivel de producción y posiblemente el empleo. ¿Por qué?
·         Ante una reducción del gasto público, se reduce uno de los cuatros componentes que como hemos visto en la anterior ecuación definen la demanda interna, lo que supone una reducción del nivel de producción.
·         Ante aumento de los impuestos, a través del IVA (del 18 al 21%), supone una reducción de la renta disponible de los individuos, lo que supone una reducción del consumo, de la demanda interna y por lo tanto de la producción.

Por lo tanto, ante estas medidas de política fiscal contractiva, como indica la teoría económica, deberemos esperar un tiempo para ver una reducción significativa del desempleo. Porque como he explicado, reducción del déficit público y  del desempleo no son compatibles en el corto plazo.