Tanto el periódico El mundo como El País resaltan en los últimos días una noticia que hace referencia al elevado crecimiento demográfico del planeta. Estos periódicos ponen de manifiesto que a lo largo de este mes llegaremos a los 7.000 millones de habitantes en nuestro planeta y de seguir esta progresión tendríamos 12.000 millones de habitantes dentro de cuatro décadas. Se trata de una cifra realmente impactante si consideramos que en el año 1950 en el mundo se contabilizaban 2.500 millones de personas.
¿Hay signos para la alarma mundial? En el año 1798 el economista Thomas Malthus publicó su obra Essay on the Principle of Population mostrando su preocupación por la superpoblación del planeta al creer que la tierra no sería capaz de suministrar suficientes alimentos a la población a consecuencia de los rendimientos marginales decrecientes del factor trabajo. Es decir, si a un factor fijo-la cantidad de tierra del planeta- se le van añadiendo unidades adicionales de otro factor-el trabajo-, cada vez son menores los incrementos de la producción pudiendo aparecer, en consecuancia, el hambre y la inanición.
¿Qué futuro le espera a la humanidad pues? Hasta el momento, a pesar de la disminución de la productividad marginal del trabajo ya señalada por Malthus, las innovaciones tecnológicas en la agricultura han sido suficientes para aumentar la producción total de alimentos. Sin embargo, en el futuro no bastará con el progreso técnico para compensar el efecto de la caída de la productividad sino que también será absolutamente necesario adoptar medidas para evitar la sobreexplotación del planeta y para aumentar la utilización de energías limpias y renovables.
¿Hay signos para la alarma mundial? En el año 1798 el economista Thomas Malthus publicó su obra Essay on the Principle of Population mostrando su preocupación por la superpoblación del planeta al creer que la tierra no sería capaz de suministrar suficientes alimentos a la población a consecuencia de los rendimientos marginales decrecientes del factor trabajo. Es decir, si a un factor fijo-la cantidad de tierra del planeta- se le van añadiendo unidades adicionales de otro factor-el trabajo-, cada vez son menores los incrementos de la producción pudiendo aparecer, en consecuancia, el hambre y la inanición.
¿Qué futuro le espera a la humanidad pues? Hasta el momento, a pesar de la disminución de la productividad marginal del trabajo ya señalada por Malthus, las innovaciones tecnológicas en la agricultura han sido suficientes para aumentar la producción total de alimentos. Sin embargo, en el futuro no bastará con el progreso técnico para compensar el efecto de la caída de la productividad sino que también será absolutamente necesario adoptar medidas para evitar la sobreexplotación del planeta y para aumentar la utilización de energías limpias y renovables.
La Productividad Marginal del Trabajo ha aumentado porque a pesar de que ha aumentado la población, ha mejorado la tecnología.
ResponderEliminarCon los cambios genéticos que se están generando y los que faltan por generar, dudo que haya problema en cuanto a cantidad de alimentos total para la humanidad. Más bien, el problema es y será qué han de producir los países con hambruna para poder intercambiar su producto por alimentos o nueva tecnología.
¿Debería ser gratuita la utilización de las innovaciones tecnológicas? ¿Por qué donamos comida y no donamos tecnología? Hay asociaciones sin ánimo de lucro que están por esta labor, pero no tienen suficentes medios. ¿Será que el altruismo genera externalidades positivas, y por ello nunca llega a ser suficiente?